Halloween Night Riddle: puzzles en tres dimensiones
Halloween Night Riddle nos propone resolver puzzles de una manera muy peculiar. Debemos “limpiar” un nivel de baldosas utilizando movimientos precisos y calculados.
Más allá del simple argumento que nos ofrece mientras avanzamos, los retos que proponen los puzzles no te dejarán indiferente.
Pon a prueba tu habilidad espacial y completa los 30 niveles que trae el juego. Ambientación. La historia del juego está ambientada en una noche de Halloween y nos encontramos cerca de una mansión misteriosa y sombría. A medida que vamos resolviendo los puzzles vamos avanzando a través de una mini-trama de sobresaltos y expectación. Esta parte no es jugable y podemos prescindir de ella, ya que solamente nos narra un argumento mientras pasamos de nivel en nivel. Rompecabezas.
Los puzzles se resuelven de una manera poco habitual. Nos encontramos sobre un “piso” de ladrillos de los cuales uno de ellos es la meta, situada en un lugar predeterminado. Nuestros movimientos se materializan únicamente a través de un cubo que debemos desplazar dándole vueltas sobre las baldosas desde el punto de inicio. El modo de juego es muy fácil de asimilar ya que está diseñado en 3D y los movimientos se visualizan a la perfección. Movimientos.
Con las flechas del teclado o utilizando el ratón movemos nuestro cubo. Cada vez que dejemos un ladrillo atrás, el mismo desaparecerá y la superficie de juego se irá reduciendo. El objetivo es pasar por todas las baldosas y hacerlas desaparecer hasta llegar a la meta en el último movimiento. Si movemos hacia un hueco, caeremos al vacío y tendremos que empezar el nivel nuevamente.
Hay ladrillos que desaparecen luego de pasarles dos veces por encima, y debemos tenerlos en cuenta a la hora de aplicar nuestra táctica. Dificultad. Cada nivel que avanzamos aumenta su complejidad y por tanto su dificultad. Desde los primeros niveles, que hacen de tutorial, hasta los últimos que son un verdadero dolor de cabeza. Más de una vez se hace necesario estudiarlos detenidamente, ya que cualquier movimiento equivocado nos hará perder el rumbo y caer tarde o temprano.