Bananarama | En busca de los plátanos perdidos
Bananarama es un arcade de estrategia en el que controlamos a un pequeño mono y lo ayudamos a abrirse paso mientras recogemos su alimento predilecto y evitamos a los enemigos. Desde que el hombre ha descubierto la isla lejana donde habitan estos monitos, la cosa ha ido de mal en peor, y lo que está en tus manos es la supervivencia de la especie. Un juego de aspecto antiguo –en efecto es viejito–, pero que ofrece jugabilidad para rato.
Juntar racimos. En cada nivel tendremos que hacer lo mismo: juntar todos los racimos de plátanos para poder dirigirnos a la salida del nivel y pasar al siguiente. No se trata simplemente de caminar por ahí tranquilamente, sino que numerosos enemigos y obstáculos se interpondrán en nuestro camino para hacernos la vida imposible. Nuestro personaje no puede saltar (algo raro para ser un mono), por lo que tendremos que hacer uso de los elementos en pantalla para evitar las amenazas.
Niveles. Tenemos 16 niveles para completar de manera lineal, hay que completar uno para desbloquear el siguiente. Los escenarios consisten en plataformas a diferentes niveles conectadas por escaleras. Nuestra meta es encontrar el camino adecuado, subiendo y dejándonos caer cuando sea necesario para recoger todos los plátanos. A menudo tendremos que pasar más de dos veces por el mismo lugar para recoger todo.
Ítems. Podemos hacer uso de algunos objetos para completar cada escenario, siempre y cuando estén disponibles. Entre los que podemos acumular están las bombas y sus potenciadores, que sirven para hacer estallar obstáculos o eliminar enemigos. Hay otros objetos que nos ayudarán pero los encontraremos en lugares determinados de cada nivel. Ejemplos de éstos últimos son la dinamita y las plataformas Tiki, con los cuales tendremos que interactuar para darles buen uso.
Peligros. Disponemos de tres vidas para finalizar un nivel, si las perdemos todas volveremos a la pantalla de selección de nivel, aunque podemos ir guardando el progreso. Nos encontraremos con peligros como caídas, enemigos que patrullan una determinada zona o pinchos que salen sorpresivamente del suelo. Y aunque parece un juego fácil, hay que prestar atención pues los peligros te pueden sorprender en cualquier momento.